viernes, 19 de octubre de 2012

Creación de textos narrativos...

17/8/2012

Para resignificar los conocimientos sobre "Éxodo del pueblo oriental" se propone a los alumnos la realización de un texto narrativo donde imaginen cómo sería un día en el éxodo (inclemencias, higiene, enfermedades, diálogos, aventuras, etc.).
Dicha propuesta fue realizada en grupos de 3 alumnos utilizando la actividad Escribir de la XO. Algunas de las producciones son las siguientes:

 El Éxodo del Pueblo Oriental

Todo comenzó en 1811, queríamos irnos de Montevideo, junto Artigas, hombres, mujer, niños, etc. Mi familia y yo tuvimos que irnos. Algunos  nos íbamos en carretas y otros a pie. Pasamos por muchas cosas una de ellas fue enfermedades que abundaban por la falta de higiene e inclemencias del tiempo. También  pasamos por muchos lugares  uno de ellos fue San José para llegar al Ayuí; tardamos 2 meses. Para bañarnos íbamos al arroyo Ayuí y también sacábamos agua para la comida y cazábamos. Estuvimos muchos meses en el Ayuí hasta que un día le dieron la orden a nuestro compatriota Artigas para regresar a Montevideo. Tardamos 2 meses más en llegar a Montevideo. Llegamos a la ciudad y levantamos el Segundo Sitio de Montevideo. Mi familia, los demás orientales y yo junto Artigas dejamos una gran huella en la Historia.
    Fin
Belén, Camila, Matías M y Luciano V.

Otro paso en la historia

Era un día cualquiera y yo estaba durmiendo como siempre cuando de pronto oí decir a mi mamá -Florencia nos vamos apronta tus cosas.
Le pregunté -¿por qué?-pero ella no me contestó .Entonces hice lo que me dijo y fui adonde  ella estaba. Vi en la puerta  a mis dos primos Germán y Lucas parados allí. Salí hasta donde estaba mi madre, y vi junto a ella a mi tío Diego  que me subió las cosas y luego me subió a mí  y a mis primos a la carreta que estaba tirada por los viejos bueyes Pancho y Nicanor.
Les pregunté a mis primos que pasaba -¿por qué están las cosas de mi casa en la carreta del tío?
Lucas me explicó -vamos al norte en una emigración, vamos tras Artigas, el gran jefe.
Luego Germán me dijo - sí, nos vamos como dice Lucas y quemamos  todo lo que no se puede llevar, para no dejarles nada a los portugueses.
Era una larga caravana en la que marchaban niños, gauchos, doctores, mujeres, etc. Pasamos tiempo hasta llegar al río Uruguay, en el camino pasamos muchas miserias como  no tener agua ni comida, pocas hierbas para curar enfermos y otras tantas dificultades. Cuando llegó el momento de cruzar el río Uruguay, la gente se empezó a preocupar y le preguntaban a un hombre extraño al que yo no conocía. Ese hombre con vos grave dijo:
 -cruzaremos por este lado es menos profundo y más estrecho. Estuvimos un tiempo  para cruzar, un mes creo. Cuando cruzamos   instalamos el campamento   en Salto Chico, luego  mudamos el campamento a la desembocadura   del arroyo Ayuí.
Estuvimos un tiempo allí, luego  aquel hombre anunció que teníamos que volver a Montevideo a poner el Segundo Sitio. Demoramos un tiempo en volver a Montevideo, al igual que cuando emprendimos la marcha. En ese tiempo descubrí quien era aquel hombre extraño. Por eso mi familia y yo lo seguiríamos hasta el fin de nuestro aliento en sus pasos que marcaron una huella en la historia.

Autores: Lucas, Germán, Gustavo  y Florencia F.

La emigración hacia  el norte

 Era un día común, me desperté  y salí a jugar con mi perro Fofo. De repente, sentí a mi madre que me llamaba, entré a casa y vi a mi madre sacando la ropa del ropero. Le pregunté qué pasaba no me dijo nada, me agarró de la mano y salimos casi corriendo. Miré para atrás y vi una larga fila de carretas. Pasamos unas semanas con muchas miserias y enfermedades. Hasta que de pronto miro para afuera y le pregunto a mamá: ¿dónde estamos? Ella me contesta - en San José
-¿Qué vamos a hacer en San José?
- Nada, es un camino para llegar a donde vamos, a…          
-¿El viaje va a ser muy largo?
- Si.
- ¿Adónde vamos?
- Hacia el norte.
- Mamá ¿por qué todos siguen al hombre del sombrero negro? 
-El es Artigas el que nos va a defender.
Pasaron meses hasta que un día las carretas se detuvieron sobre un arroyo y yo pregunté: Mamá ¿por qué las carretas y la gente pararon?
- Porque llegamos, terminamos nuestro viaje.
                               FIN
                                           Autores: Florencia B, Matías G, Luciano B.

Un día en el Éxodo del pueblo oriental


A  lo largo vi una caravana de carretas impulsadas por bueyes, persona caminando y algunas a caballo, se dirigían hacia el norte, mis vecino se juntaban a esa larga caravana hasta mi madre. Yo no sabia que era esa larga fila de hombres y carretas, mi madre me gritó y nos unimos, cuando íbamos caminando le pregunte a mi madre:
-¿mamá qué es esto?,¿adónde vamos?,¿ por qué dejamos la casa?
Mi madre me contestó:- es una larga historia hijo; y seguimos caminando.
Después de unas horas paramos a comer frente a un río, también nos bañamos en él, a lo largo de tanta gente vi  a un señor acostado, me iba acercando cuando mi madre me gritó. Le pregunté:-¿qué le pasaba? y me contestó:- está enfermo por eso te tienes que cuidar. Luego de un rato de descanso marchamos, nos tocó ir en la carreta y seguimos en la caravana. De repente se vino una tormenta muy fuerte y se largo a llover, le pregunté a mi madre:     -¿por qué no se detienen?
Ella me respondió:- no podemos parar porque si no demoramos mucho .
Nuevamente hicimos intercambio y nos tocó bajar de la carreta. Al ratito tuvimos que cruzar un arroyo, lo crucé pero con mucho miedo y me ayudó un señor muy valiente. Le pregunté a mi madre: -¿mamá quién es ese hombre tan valiente?. Mamá contestó:- hijo es el señor José Gervasio Artigas que nos esta guiando. Yo le volví a preguntar:- ¿por qué nos vamos?
-Por los españoles que nos quieren seguir gobernandonos.
Le dije:-que hombres malos.
Mi mamá me dijo mientras pasábamos otro arroyo:- si por eso nos vamos.
Nos detuvimos y hicimos un campamento para dormir antes de acostarme fui a hablar con nuestro jefe, le dije: Artigas. Él me respondió:- si hijo,¿ que pasa?
Yo le dije:- gracias por protegernos de los españoles.
Él me miró y me sonrió.
Yo di media vuelta y me fui a acostar.Así pasamos dos meses para llegar al Ayuí, volvimos a Montevideo cuando ya había pasado todo.

Autores: Matías B, Joaquín, Jorge.


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